diumenge, 14 d’agost de 2011



"...Pero si se teme el mañana es porque no se sabe construir el presente, y cuando no se sabe construir el presente, uno se dice a sí mismo que podrá hacerlo mañana y entonces ya está perdido porque el mañana siempre termina por convertirse en hoy, ¿lo entendéis?
De modo que sobre todo no hay que olvidarlo. Hay que  vivir con la certeza de que envejeceremos y que no será algo bonito, ni bueno, ni alegre. Y decirse que lo que importa es el ahora: construir, ahora, a toda costa, con todas nuestras fuerzas. Tener siempre en mente la residencia de ancianos para superarse cada día, para hacer que cada día sea imperecedero. Escalar paso a paso cada uno su propio Everest y hacerlo de manera que cada paso sea una pizca de eternidad.
Para eso sirve el futuro: para construir el presente con verdaderos proyectos de seres vivos."

Pàgina 142. Muriel Barbery, La elegancia del erizo.

1 comentari:

Gerònima ha dit...

"Siempre es reconfortante que lo aseguren a uno que no se ha vuelto paranoico.
Tenía yo razón. Me han desenmascarado.
Caigo presa del pánico.
Me levanto mecánicamente y me vuelvo a sentar. Releo la tarjeta.
Algo se muda dentro de mí, sí, no sé expresarlo de otra manera, tengo la absurda sensación de que un módulo interno se traslada para ocupar el lugar de otro. ¿No les ocurre nunca?"

Pàgina 189.